EL AGUA Y LA OTITIS VERANIEGA

Debido a que pasan más tiempo en el agua, la otitis externa es una de las enfermedades típicas de los niños durante el verano,  La otitis afecta la piel del conducto auditivo externo de manera que una prolongada exposición al agua hace que se reblandezcan las barreras protectoras del oído y disminuya la capacidad de protección, por lo que los gérmenes pueden atacar el órgano auditivo.

Las causas que producen una otitis en los niños no son solo la prolongada exposición al agua sino también las llamadas zambullidas que afectan por el cambio de presión en el oído al meter y sacar la cabeza del agua. La otitis no se previene recortando el tiempo del baño sino secando bien las orejas una vez fuera. Pero cuidado, no se deben usar bastoncitos que puedan dañar el oído, basta con la punta de una toalla.

Los síntomas a tener en cuenta para realizar una consulta al pediatra son el dolor de oído, la fiebre y la hipoacusia o disminución de la capacidad auditiva. En caso de que sólo sea una otitis externa se trata con gotas y analgésico vía oral. Pero si ya hay infección en el oído medio debe tratarse con antibióticos.

Nuestro especialista en Otorrinolaringología infantil Dr. Rafael Sánchez Gutiérrez está a vuestra disposición en CLÍNICA CIP para cualquier contratiempo veraniego.

Un pensamiento en “EL AGUA Y LA OTITIS VERANIEGA

  1. Estimado Dr. Rafael Sánchez Gutiérrez muy interesante la observación sobre los cambios de presión y la causa de las otitis.
    Apoyándole en su opinión, por mi experiencia, la presencia de una respiración nasal correcta que es la fisiológica, permite cuando se produce una deglución con sellado labial una presión negativa en el oído medio que favorece la normal dinámica de presiones en los oídos.
    Haciendo más difícil la aparición de las otitis veraniegas. Gracias por dejarme opinar en el blog.

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